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Cuando hablamos de patologías visuales, la miopía es una de las más conocidas. Sin embargo, no todos quienes la padecen saben exactamente qué implica dicho defecto visual, cuáles son sus causas o consecuencias.

Es por ello que en este artículo te contaremos todo lo que necesitás saber sobre la miopía, para que sepas cómo actuar ante este diagnóstico.

¿Qué es?

En líneas generales, la miopía es un problema de la refracción, por el que la imagen se forma delante de la retina y por ello se presentan problemas visuales. Dicho defecto visual es uno de los más frecuentes en todo el mundo.

Existen dos grandes tipos de miopía:

1) Simple: es el tipo más frecuente, y fácil de detectar con un examen oftalmológico completo. Para corregirla es posible utilizar anteojos, o incluso someterse a procedimientos quirúrgicos.

2) Magna, alta o patológica: este tipo de miopía implica una mayor graduación y por tanto, obliga a quien la padece a realizarse revisiones frecuentes de fondo de ojo para prevenir diferentes trastornos degenerativos de la retina. 

Más allá de los tipos de miopía, existen algunas características curiosas de esta condición que no todos los pacientes conocen, como por ejemplo:

¿Cuáles son sus síntomas?

Existen diferentes síntomas que se asocian con este defecto, entre ellos:

  • Ver claramente los objetos cercanos pero presentar dificultad con los lejanos es un claro síntoma de miopía.
  • Tener dificultades para enfocar a cierta distancia. 
  • Necesitar acercarse a los objetos para verlos correctamente.
  • Fatiga visual.
  • Dolores de cabeza recurrentes.

¿Cómo se genera?

A nivel oftalmológico, existen dos grandes teorías o posturas que explican el origen de esta patología.

La primera de ellas atribuye la miopía a causas genéticas. De hecho, se cree que una persona con ambos padres miopes posee un 33% de probabilidad de ser miope. Decenas de estudios han intentado demostrar este vínculo, aunque sus resultados no son del todo concluyentes.

La segunda de ellas señala las causas ambientales o del entorno como las responsables de la miopía, o de un incremento en los casos de miopía en los últimos años. Leer demasiado, realizar tareas que requieren esforzar la vista de forma constante (diseño gráfico, manualidades, realización de maquetas, etc) o pasar demasiado tiempo expuesto a pantallas digitales son ejemplos de factores ambientales que pueden incidir en la aparición o aumento de la miopía. 

Tratamiento

Corregir la miopía con anteojos o mediante cirugía es posible, pero para ello, es necesario contar con la revisión de un profesional de la salud visual. Consultar al oftalmólogo al menos una vez al año es esencial para evitar futuras complicaciones oculares, al igual que se recomienda hacerlo ante la aparición de alguno de los síntomas antes mencionados.

Exámenes tan sencillos como tomar la presión intraocular y las revisiones a pupila dilatada para observar el funcionamiento de la retina pueden marcar la diferencia cuando se trata de diagnosticar de manera preventiva este defecto. Hacerlo solo lleva unos minutos, por lo que realmente vale la pena acordar una visita con un profesional y comprobar la salud ocular antes de comenzar con algún síntoma.